Nuestra razón de ser
El sello distintivo del Templo de La Presencia es la determinación de avivar el Fuego omnipresente de los Maestros Ascendidos, así como de vivir la Vida como Ellos la viven, el Modo de Vida de los Maestros Ascendidos.
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¡Amor!
Nuestro Amor por la Chispa Divina en los Corazones de los hombres y mujeres de esta era nos lleva a compartir el Amor de Dios que tan libremente nos han otorgado los Maestros Ascendidos y nuestra propia Poderosa Presencia I AM (YO SOY).
¡Iluminación!
Proveer un foro para la Instrucción trascendental de la Ley de la Vida del I AM (YO SOY), incluyendo meditación, adoración y decretos en proporción equilibrada.
¡Liderazgo!
Presencia de liderazgo efectivo, dirección e ímpetu para aquellos individuos cuyos Corazones han estado buscando una oportunidad de Servicio con el cual contribuir al trabajo de la Hermandad de Luz.
¡Énfasis!
Animar y sostener el centro focal de la atención de los estudiantes en su propio Ser Divino interior, la Poderosa Presencia I AM (YO SOY).
¡Catálisis!
Catalizar individuos templados y prestos para ponerse en acción a través de oportunidades de Servicio Divino en respuesta a la Llamada de la Gran Hermandad Blanca. Con esta finalidad, trabajar por el establecimiento de Centros que actúen como filiales del Amor de los Maestros Ascendidos en todo el mundo, y que esten conformados por hombres y mujeres de inclinación espiritual.
¡Contacto!
Contacto permanente con los Maestros Ascendidos por medio de Dictados en vivo para poder recibir Su Radiación, Sabiduría y Guía.
¡Libertad!
Libertad para ser discípulos de los Maestros Ascendidos y para servir a la Vida. Culminar con la Victoria Final de la Ascensión en el término de esta encarnación.
¡La Vida!
Para establecer ante nosotros mismos la sincera resolución de vivir realmente la VIDA como los Maestros Ascendidos la viven en Sus Retiros y Hogares, tratándonos unos a otros con Amor y viviendo las 24 horas del día en la Armonía y la Perfección de nuestro propio Ser Divino.
¡Constancia!
Fomentar y animar dentro del Templo de la Presencia un espíritu, una estructura y el entrenamiento de sus líderes, de tal manera que en 100, 200 ó 300 años El Templo siga respondiendo a la Jerarquía de la Gran Hermandad Blanca tal y como lo hace hoy.