Una Actividad de los Maestros Ascendidos brinda a la Jerarquía Espiritual la oportunidad de proveer la Instrucción e Iluminación consideradas vitales para nuestros tiempos. Tal organización contribuye a la diseminación, a escala global, de la Enseñanzas de los Maestros Ascendidos, a medida que estas son transmitidas por medio de Mensajeros ungidos por la Gran Hermandad Blanca. Sin embargo, este es tan solo uno de los muchos propósitos de una "Actividad de los Maestros Ascendidos".
Otra función sumamente importante es la de anclar la Luz en los planos terrenales, contribuyendo con ello a elevar la frecuencia vibratoria de nuestro planeta durante el periodo de transición hacia el nuevo ciclo cósmico de la Tierra dentro de su sistema planetario. Con ello se establecerá definitivamente la Edad de Oro de Libertad, Iluminación y Paz.
En las "Actividades de los Maestros Ascendidos" se consigue anclar la Luz en los planos terrenales a través de la dinámica individual y grupal de la Ciencia de la Palabra Hablada. Por medio de Decretos, Fiats, Afirmaciones, Adoraciones, Oraciones y Cantos pueden transmutarse las energías negativas y creaciones humanas perjudiciales. De igual modo, a través del Poder de la Invocación puede expandirse la Luz, la Iluminación y el Amor, así como la instrumentación del Plan Divino de individuos y grupos.
Cuando una "Actividad de los Maestros Ascendidos" cuenta con un Mensajero ungido que entrega los Dictados de la Jerarquía Espiritual, se emite una enorme cantidad de Corrientes Cósmicas de Luz, Fohat, Amor y Vida de Dios hacia los planos emocional, mental y etérico de nuestro planeta, así como también hacia la misma estructura física molecular de la Tierra. Para que esto pueda cumplirse, la emisión desde la Octava de los Maestros Ascendidos deberá ser dada a través de un Mensajero físicamente encarnado.
Algunas personas han creído y expresado que "no hay necesidad de más Mensajeros". Su argumento es que "hemos sido de sobra instruidos en lo que se necesita saber para lograr la Ascensión." El Amado Maestro Ascendido El Morya explicó brevemente, en 1954, la razón existente tras el establecimiento y mantenimiento de la cooperación entre la humanidad encarnada y la Gran Hermandad Blanca:
"¿Cómo podría una Jerarquía dirigir el progreso de una raza a menos que los Maestros puedan alcanzar la consciencia y la mente externa de las corrientes de vida que están en angustia? ¿De que manera, a menos que exista un puente, un enlace, una conexión en la cual Nuestros designios, consejos, palabras y corrientes de esfuerzos puedan alcanzar el intelecto del ser personal? Las actividades del presente precisan de métodos actualizados de emergencia, mas que de la Sabiduría acumulada del pasado. El consejo de hace 100 años no sería pertinente para el esfuerzo en el cual se comprometen las energías de la Gran Hermandad Blanca en este tiempo."
"Fue para realizar este enlace y para cruzar el abismo entre lo presente y lo pasado, que Yo solicité [a la Junta Kármica el permiso de patrocinar] una Dispensación, una oportunidad por la cual podría procurar convencer a algunos viejos amigos de Corazón, de que Nosotros somos capaces de pronunciar un Discurso, de que estamos dotados con la Inteligencia Divina y de que no descansaríamos sobre Nuestras coronas disfrutando de los beneficios de un karma [positivo] en la Armonía de una cosecha celestial; mientras vuestro planeta se acerca al final de su hora. Vano, en efecto, sería Nuestro Servicio a la Vida si no estuviéramos conscientes del esfuerzo cósmico requerido para convertir a este planeta en una Estrella de Luz."